Palabras del Ing. Juan Acra, Presidente del Consejo Mexicano de la Energía, con motivo de la presentación e inicio de actividades del Consejo, el 7 de Diciembre de 2015

Pienso que hoy estamos frente a la gran oportunidad energética de México; una ocasión digna del siglo XXI. Puedo imaginarme primero a nuestro país en medio de la abundancia de energía. Con una amplia y sana combinación de fuentes; capturando cada vez más del caudal energético disponible a nuestro alrededor para ponerla al servicio de nuestra sociedad. Puedo pensar incluso en extender esta visión primero a nuestro ámbito natural, en Norteamérica y ¿por qué no? a más regiones de nuestro continente.

Imaginar ese mundo hoy es importante. A mí me motiva, no sólo a responder la pregunta que me he venido repitiendo ¿qué vamos a hacer? Sino que me empuja poderosamente a poner manos a la obra.

Hoy les propongo que hagamos pasar este día a la historia, como la fecha en que la industria energética de México empezó a regirse por criterios de utilidad; para ponerse realmente al servicio del desarrollo de la economía y del bienestar de la sociedad. Quedarán atrás definitivamente los tiempos del petróleo y de la electricidad como instrumentos del ejercicio del poder.

La visión de un México en la abundancia energética a partir de fuentes sostenibles sólo será posible con mercados grandes, competitivos y en expansión. La construcción de esos mercados es precisamente la razón por la que hoy nos hemos dado cita aquí. Es también la razón para constituir este Consejo Mexicano de la Energía. Para abreviar, el COMENER. Porque sólo con la acción coordinada, es que podemos lograr establecer las condiciones de competencia que nos permitirán hacer crecer el mercado energético nacional, primero, y regional más adelante.

No quiero ocultar mi satisfacción por el interés marcado que he encontrado en todos ustedes para conformar este espacio de unión y coordinación en beneficio del sector energético y de nuestro país. Puedo compartir que la iniciativa fue acogida rápidamente con entusiasmo y compromiso. Todavía seguimos recibiendo muestras de interés de más y más organizaciones que desean sumarse y participar en el Consejo ¡Y eso que apenas estamos arrancando! Por eso, además de un honor, presidir el Consejo es, sobre todo, una gran responsabilidad. La he aceptado menos por considerar que tenga dotes especiales ¬―no las tengo― y más por la conciencia y la tranquilidad de reconocerme como parte de este equipo tan comprometido con el futuro de esa industria energética al servicio de la prosperidad de México, que apunté al principio.

Y cuando hablo de equipo, es porque eso es lo que somos quienes asumimos responsabilidades de representación y coordinación del sector privado. Es mejor decirlo con toda claridad: El COMENER no pretende ser una nueva vía para representar intereses del sector empresarial. No lo es. La estructura de representación de los empresarios está completa con los organismos existentes. Las cámaras, asociaciones, sindicatos patronales, sus federaciones y confederaciones han estado con nosotros por décadas. La experiencia que han acumulado, los valores que sostienen y la mística que han demostrado hacen a todas las organizaciones empresariales insustituibles en lo que se refiere a la representación de los intereses de los empresarios y de las empresas.

Lejos de plantear una competencia, el COMENER se nutre de las organizaciones representativas del empresariado mexicano. Son ellas las que le dan forma y cuerpo, con la misión de facilitar la discusión de manera que conduzca a los puntos de acuerdo que permitan el crecimiento sostenido del mercado energético en México. Sólo unidos y coordinados, es que podremos construir la economía que México necesita: con energía abundante, de calidad y en condiciones competitivas. La misión del COMENER no es fácil. Pero es esencial, si de verdad queremos demostrar que la participación privada en el sector energético realmente es superior a lo que hemos tenido los últimos 80 años. Creo que tenemos la palabra y a todos nos conviene no defraudar al país ni a nosotros mismos.

¡Mucho que hacer! Pero nada que pueda resistir la energía, el talento, la determinación y la claridad de visión de los que hoy hemos decidido conformar el Consejo Mexicano de la Energía; más los que se sigan sumando en el futuro, ¡claro está!

7 de diciembre de 2015. Anotemos esta fecha. Junto con la del 21 de diciembre de 2013 serán recordadas como el momento en que la energía en México finalmente puede fluir cada vez más abundante y libremente hacia la producción de riqueza y la satisfacción de las necesidades de las familias.

Me congratulo junto con todos los aquí presentes de ser parte de este momento. Enhorabuena a todos los que hoy nos dimos cita en este lugar. No tengo duda de que rendiremos cuentas muy satisfactorias a las organizaciones que representamos y a la sociedad mexicana a la que servimos.

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